En el sector aseguran que hay molinos que no venden harina y los precios que sí se consiguen los comercios pasaron de $1.050 por bolsa a $1.800 en pocos días

La invasión de Rusia a Ucrania mantiene en vilo al mundo por el desastre humanitario que genera, peroel impacto se hace sentir tambie´n en los mercados globales, especialmente en el de los commodities agrícolas, con una volatilidad pocas veces vista que llevaron a los precios a situarse en torno a los máximos históricos. En ese contexto, el conflicto en Europa llegará rápidamente a la mesa de los argentinos en forma de aumentos del pan.

En diálogo con Infobae, el presidente del Centro de Panaderos 27 de Abril de Avellaneda, Gastón Mora, indicó que los argumentos para la suba del precio del trigo y por consiguiente de la harina es la volatilidad existente en el mercado por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, por lo cual desde la organización se le pide el secretario de Comercio, Roberto Feletti, que se “desdoblen los precios internacionales de los locales”.

Según relató Mora, el lunes de la semana pasada la bolsa de harina para comercios se conseguía entre 1.050 y 1.100 pesos y “hoy llega a valer 1.800 pesos. En Santa Cruz, por ejemplo, la están vendiendo a 2.000 pesos. Estamos totalmente forzados a trasladarlo al precio del pan, porque no es un aumento de 50 pesos, sino que fue de 400 a 600 pesos por bolsa”.

“A menos de 200 pesos por kilo van a ser muy pocas las panaderías que lo puedan vender al pan. Con las que estoy hablando ya lo venden a 270, 280 o, inclusive, a 300 pesos el kilo” (Mora)

Es por esto que Mora entiende que “a menos de 200 pesos por kilo van a ser muy pocas las panaderías que lo puedan vender al pan. Con las que estoy hablando ya lo venden a 270, 280 o, inclusive, a 300 pesos el kilo, mientras que todo lo que es pan de salvado o figazas es más caro. Hoy lamentablemente no tenes precio. Los molinos chicos no están vendiendo. O sea, el acuerdo por el precio del pan se fue con un bombazo de la guerra, es imposible de cumplir”.

Las subas se explican por los temblores en el mercado internacional del trigo, con valores que ayer llegaron a niveles de 2014, rozando los USD 390 por tonelada y que hoy ya cotiza cómodamente por encima de los USS 400. Esta situación, que afecta a todo el mundo por igual encareciendo los productos cuya materia prima es el cereal, complica a Argentina de manera especial, ya que nuestro país hace años que cuenta con una inflación en constante crecimiento, sobre todo en el rubro alimentos.

Si bien el Gobierno nacional puso en funcionamiento hoy un fideicomiso de trigo de 800.000 toneladas que asegure un precio a parte de la producción de harina y fideos y se implementaron acuerdos para mantener el precio del pan, por ejemplo, las subas al consumidor son y serán prácticamente inevitables.

Escasez de oferta de trigo

El presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, comentó que la extrema volatilidad del mercado hizo que el trigo pasara de valer USD 300 la tonelada el viernes a ubicarse cómodamente por encima de los USD 400 durante la jornada de hoy. “Eso desemboca en un precio en Argentina de entre 35.000 a 37.000 pesos la tonelada, frente a los 27.000 que veníamos pagando en la semana”.

En este sentido, Cifarelli dijo que producto de esa suba de los valores del trigo llevó a que “no encontramos oferta, por eso nos juntamos ayer con los exportadores y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, porque evidentemente con este nerviosismo el productor cree que el trigo puede aumentar más”.

Según detalló, la bolsa de harina de 25 kilogramos se vende a la salida de los molinos a un precio que oscila entre los 1.450 y 1.500 pesos promedio en todo el país, cuando “hace una semana estaba a 1.300 pesos la bolsa. Eso significa que un kilo de harina vale 60 pesos y hace una semana valía 52 pesos”.

“Cada uno que tiene trigo tiene el derecho a decidir cuándo, a quién y cómo vende esa materia prima, mientras tanto nosotros estamos ocupados netamente en que no falte harina en ningún lugar del país. Hay una cantidad de trigo en stock a nivel país que asegura que no va a haber faltantes de ninguna manera y, si ese trigo puede ser comercializado, tampoco habrá faltante de harina. No obstante, el abastecimiento de harina es total en el país, pero, obviamente, el precio aumentó como lo hizo el trigo”, concluyó Cifarelli.