Reuben Johnson es un estadounidense que es consultor en temas relacionados a armas tecnológicas a países miembros de la OTAN y que vive hace 21 años en Ucrania

Reuben Johnson es un estadounidense experto en defensa tecnológica que vive hace 21 años en Kiev. Aunque las amenazas de Rusia siempre estuvieron latentes, él como tantos otros creyó que una invasión sería algo impensado, algo que solo podría ser ordenado por un loco. Como tantas otras veces no pasaría nada, quizá alguna escaramuza en los territorios ocupados por prorrusos. Pero lo peor ocurrió cuando el pasado 24 de febrero Vladimir Putin ordenó atacar a Ucrania. Ya en ese momento era muy tarde para escapar del país. Ahora reza para que todo acabe rápido y dice que está sorprendido de cómo la estrategia militar de Moscú falló.

Putin pensó que todo terminaría en tres días, el domingo tenían planeada una gran celebración anunciando una victoria, pero su estrategia falló estrepitosamente”, asegura Johnson en diálogo con Infobae.

El estadounidense habla desde la azotea de un edificio en donde intenta tener buena señal telefónica. Dice que en ese momento (tarde noche del lunes 28 de febrero) está sin agua y luz, y mientras cuenta los pormenores del conflicto se oyen de fondo aviones que pasan a vuelo rasante y estruendos lejanos. Es la guerra.

Johnson, consultor en temas de defensa tecnológica para varios países miembros de la OTAN, dice que está sorprendido porque los grandes mandos militares rusos habían estudiado cientos de veces la invasión a Ucrania, todo lo que podría ocurrir, todas las variables posibles. Sin embargo, las cosas no salieron como ellos esperaban.

“Ellos tiene teóricos militares muy distinguidos, sabían lo que tenían que hacer en cada paso, era una operación que tenían que hacer en el menor tiempo posible, con la menor cantidad de muertes de civiles, nada de esto pasó”, explica.

Johnson dice que las tropas rusas en territorio ucraniano están desmoralizadas. Cuenta de un episodio en el que un solo soldado ucraniano consiguió que ocho soldados rusos se rindieran, ellos simplemente no querían pelear. Dice que a muchos militares los engañaron diciéndoles que no iban a una guerra sino a un entrenamiento. Y asegura que la logística militar rusa también falló porque se quedaron en poco tiempo sin comida y sin combustible para los vehículos y tanques.

Sobre la resistencia ucraniana, dice que no está sorprendido —como sí lo está el mundo— por la respuesta del ejército y de la sociedad ante la invasión rusa. “Ellos han sufrido mucho, no quieren depender de los rusos, van a luchar por su libertad hasta la muerte”, afirma.

La estupenda resistencia no me sorprendió porque sabía que los ucranianos pelearían ferozmente y además han recibido mucho entrenamiento militar y armas”, agrega.

Para Johnson el mayor riesgo radica en Putin, alguien aislado que no parece confiar ni en su círculo cercano. En las manos del presidente ruso está la decisión de escalar el conflicto y quizá llevarlo a escenarios extremadamente peligrosos.

“Putin está completamente fuera de sí, no soy un psicólogo pero solo con ver las fotos de la reunión que tuvo con sus generales se nota que ellos están muy incómodos”, dice.

Johnson también está sorprendido de cómo el ejército ucraniano ha hecho un buen uso del armamento que ha recibido por parte de occidente. Misiles antitanque Javelin, misiles Stinger y otras armas donadas, entre otros países, por el Reino Unido, EEUU, Canadá y Francia. También habla de equipos de comunicación donados que han sido de gran ayuda para las tropas ucranianas. Y dice que lo más importante en este momento es que puedan recibir vehículos blindados modernos, tanques y aviones.

Hay discusiones de cómo podrían recibir aviones de guerra de lugares como Eslovaquia, Bulgaria o Polonia”, dice.

“Si miras los números entre el ejército ucraniano comparado con el ejército ruso, dices que esto no es una pelea justa: mucho más personal ruso, mucho más tanques. Y cuando miras esos números en detalle y miras las categorías de esas armas, lo que tienen los ucranianos probablemente sea una o dos generaciones más viejas que el equipamiento que tienen los rusos. Y a pesar del hecho que el equipamiento es viejo, han hecho cosas maravillosas con ellos”, resalta.

Johnson es escéptico de que Putin pueda sufrir un golpe interno y sea removido de su cargo. Sin embargo, si eso llegara a ocurrir, espera que Rusia no se desarme como nación y ocurra algo similar como pasó con Yugoslavia.

Para el estadounidense todo es incierto en estos momentos, solo espera que la invasión rusa pueda acabar pronto. Dice que si eso no ocurre el conflicto solo se recrudecerá, todo será peor.

“La gente está enojada con lo que están haciendo los rusos. Ahora mismo hay contingentes internacionales que se van a unir a la resistencia ucraniana y el presidente Zelenky invitó a cualquier personal militar que se quiera unir a lucha. Por ejemplo, hay personal militar polaco que odia a los rusos y que se van a unir. Pero si esto se prolonga en el tiempo la chance es que todo empeore”, dice.

Johnson finaliza diciendo que la acciones de Rusia quedarán en los libros de historia como un claro ejemplo de lo que no se debe hacer en lo que corresponde a las relaciones internacionales. Y lamenta de que occidente no apoyó lo suficiente a Ucrania. Si le preguntas a cualquiera de los países limítrofes con Ucrania te dirán que ellos no pueden ser seguros y prósperos si Ucrania no es segura y próspera también”, dice.