La hacienda fue considerada “uno de los rincones más bellos del mundo” y desde 1942 pertenece al gobierno de Rusia.

La sede de la embajada de Rusia tiene un lazo muy peculiar con una de las colonias más populares de la Ciudad de México, no sólo por su ubicación, sino porque el predio que la alberga desde hace 80 años fue considerado una de las haciendas más lujosas de su época y “uno de los rincones más bellos del mundo”, lo que incluso le dio nombre a toda la zona. ¿Te sabes la historia? La hacienda Santa Catarina del Arenal fue construida en 1610 por Juan Hernández Mellado, en lo que anteriormente se llamaba pueblo de Tacubaya, que incluía lo que hoy son las colonias Condesa, Hipódromo Condesa, Tacubaya y la Roma, en la alcaldía Cuauhtémoc.

Te recomendamos: ¿El Metro de CdMx fue un regalo para María Félix? Así influyó ‘La Doña’ en su construcción De acuerdo con la embajada de la Federación de Rusia en México, la finca formaba parte de las haciendas más lujosas construidas por las familias nobles en la capital del país, entre los siglos 17 y 19, en las que también se destacaban los predios de Barrón y Escandón.

La hacienda no era tan lujosa como muchas de su alrededor, pero sí tenía una historia más antigua, y fue vendida a la familia de Teresa Caral de Airolo en 1646, que la subastó en 1704.

De esa forma, fue adquirida por uno de los personajes más adinerados de aquella época, el conde de Miravalle, como regalo para su tercera  esposa, María Magdalena Dávalos de Bracamontes y Orozco, lo que le dio el sobrenombre de: finca La Condesa. Pero, esa no es la única razón del nombre de la colonia.

Otra de las razones, fue en honor a la condesa de Miravalle en sí, por su estatus y logros. María Magdalena Dávalos de Bracamontes y Orozco nació en la Ciudad de México en 1701.

Además de belleza y buena educación, gozaba del talento poético y ganaba concursos literarios. Por ello, era considerada una de las mujeres más ilustres de la corte del Virrey, lo que derivó en que después de su muerte, el nombre de La Condesa se quedara fijo para la hacienda y una de las plazas cercanas a la finca.

Tras su muerte, la hacienda sufrió varias modificaciones y fue ocupada por otros personajes como herederos, gobiernos de otros países y políticos como Antonio Batres, ex secretario de Ejército y Hacienda, quien la habitó durante seis años.

En 1827, la vendieron a su esposa Josefa Arturo de Batres y tras su fallecimiento, en 1841, a sus hermanos Estanislao y Joaquín Flores, pero en 1873 la compró Vicente Escandón, latifundista y el último propietario de la finca.

No obstante, cuando falleció, sus territorios fueron repartidos entre sus herederos, mientras que la casa y el terreno correspondiente pasaron a Dolores Escandón y Arango de Rubín, hija de Vicente Escandón, quien en 1911 ella la donó como el regalo de boda a su hija Dolores Rubín Escandón y su yerno Jorge Gómez de Parada.

Con ellos, empezó una nueva etapa en la historia de la hacienda en 1911, tanto en su aspecto, como en el tamaño del territorio y los edificios, al no cumplir con las demandas de la época y necesidades de sus nuevos propietarios, por lo que incluso la casa fue reconstruida por el arquitecto Mauricio De María y Campos.

Debido a afectaciones económicas, la casa se rentó a la embajada de Brasil durante ocho años y finalmente, en 1942 fue vendida a la Unión Soviética.

Actualmente, la casa ubicada en la avenida que ahora se llama José Vasconcelos y la calle Benjamín Hill, se mantiene como la embajada de la Federación de Rusia y es objeto de varios mitos urbanos, pues se dice que en ella habitan fantasmas y aparecen luces extrañas.

¿Cuáles son los límites actuales de la colonia Condesa? De acuerdo con la alcaldía Cuauhtémoc, la colonia Condesa limita con las avenidas Veracruz, Álvaro Obregón,  Yucatán, Circuito Interior, Insurgentes y Eje 4 Sur Benjamín Franklin. Asimismo, colinda con las colonias San Miguel Chapultepec, Roma Norte, Hipódromo Condesa y al este con la colonia Hipódromo.