El ciudadano se colocó en medio de la calle y quiso detener la marcha del imponente vehículo únicamente con los brazos en la ciudad de Bakhmach. Sin embargo el soldado invasor siguió avanzando al punto de atentar con la vida del sujeto

En un heroico acto de valentía, un ciudadano ucraniano se paró frente a un tanque ruso para intentar frenar el avance de las fuerzas invasoras en la ciudad de Bakhmach, ubicada en el distrito de Nizhyn Raion, en el norte de Ucrania.

Según se puede observar en varios videos que circularon en las redes sociales, cuando un conjunto de vehículos de guerra estaban atravesando las calles del tranquilo barrio, un hombre decidió interponerse en el camino de uno de ellos.

El sujeto se colocó en medio de la calle y quiso detener la marcha del imponente tanque únicamente con los brazos y luego se arrodilló sobre el asfalto. Al notar lo que estaba sucediendo, el conductor ruso dejó de avanzar y se quedó en el lugar.

Sin embargo, y a pesar de que el ciudadano ucraniano nunca se corrió, las tropas invasoras volvieron a encender los motores y continuaron su marcha, pasado a pocos centímetros de una multitud y de esta persona, que se había vuelto a parar y continuaba intentando, ya en vano, evitar que las fuerzas del Kremlin ingresaran a la ciudad.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ha denunciado este lunes que Rusia ha cometido crímenes de guerra y en particular el “brutal” bombardeo sobre la ciudad de Járkov. Por ello ha solicitado una zona de exclusión aérea.

“Hoy las fuerzas rusas han disparado brutalmente sobre Járkov con obuses de artillería. Es un crimen de guerra evidente”, ha afirmado Zelensky en un discurso televisado este lunes.

“Járkov es una ciudad pacífica. Hay zonas residenciales pacíficas, sin instalaciones militares. Decenas de relatos de testigos demuestran que no son disparos perdidos sino una destrucción intencionada. Los rusos sabían dónde disparaban”, ha explicado.

El mandatario ucraniano ha denunciado que en los cinco días de invasión se han lanzado 56 cohetes y 113 misiles de crucero por parte de Rusia, unas acciones “que serán juzgadas en un tribunal internacional”. “Es una violación de todas las convenciones. Nadie en todo el mundo te perdonará la muerte de ucranianos pacíficos”, ha advertido Zelensky.

Mientras tanto, según mostraron algunas imágenes satelitales, el lunes había un gran despliegue de un convoy de las fuerzas públicas con vehículos blindados, tanques y artillería que se desplazaban en dirección a la capital ucraniana, Kiev, desde aproximadamente 64 kilómetros (40 millas) de distancia, dijo una empresa privada estadounidense.

Por su parte, delegaciones de los dos países en conflicto se reunieron en Bielorrusia y acordaron este lunes una “segunda ronda” de negociaciones, tras terminar el primer encuentro y regresar a sus respectivas capitales para examinar la situación.

“Las partes establecieron una serie de prioridades y cuestiones que requieren algunas decisiones”, dijo Mikhailo Podolyak, uno de los negociadores ucranianos, mientras que su homólogo ruso, Vladimir Medinski, indicó que la nueva reunión tendrá lugar “pronto” en la frontera entre Polonia y Bielorrusia.