Ocurrió durante una movilización convocada por ATE, en medio del paro docente que tuvo lugar en la ciudad de General Roca

En medio de una jornada de paro docente convocada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), los dirigentes y los afiliados a ese gremio protagonizaron una multitudinaria y ruidosa movilización por el centro de General Roca, en la provincia de Río Negro, que desató la indignación de una joven proteccionista de animales por la utilización de bombas de estruendo.

A pesar de los reiterados pedidos que Gabriela Salazar, referente de la ONG “Sin Maltrato Animal Ranhu”, les había hecho a los manifestantes para que erradicaran esa metodología de protesta en sus marchas, ellos lo volvieron a hacer el último miércoles.

Alertada por el incesante sonido de la pirotecnia, la mujer se coló en la movilización y consultó entre los periodistas y conocidos quién era y dónde estaba el sujeto encargado de lanzar las bombas de estruendo que tuvieron a maltraer a los vecinos durante el transcurso de la mañana.

Cuando logró identificarlo, no dudó en increparlo para hacerle entender que su accionar era dañino. “No importa lo que te manden a hacer. ¿Vos sabés que eso le molesta a los animales y a la gente que está internada?”, arremetió Gabriela contra el gremialista en cuestión.

El particular diálogo que la mujer mantuvo con el hombre quedó grabado en su teléfono celular y fue compartido en las redes sociales de la agrupación a la que pertenece, junto a un descargo de lo sucedido.

“El derecho a la educación no te lo voy a discutir pero el derecho de los demás sí. Hay una ordenanza que lo prohíbe, entonces estudiá y aprendé. Cuando tengas un familiar internado y animales que se mueren por esto…estudiá y aprendélo. No dejes que te manejen por favor”, le explicó la proteccionista al sindicalista para que entendiera su enojo. El hombre, de pocas palabras, sólo atinó a responder: “Está bien”.

Gabriela consideró “absurdo, irrisorio, increíble e irrespetuoso” que en una manifestación de la que participaban educadores se permitan este tipo de conductas, que tanto daño le hacen a las personas enfermas y a los animales. “Lo saben, pero no les importa nada. Ya cortan las calles, tienen bombos, ¿es necesario anexar el estruendo?”, se lamentó en un largo escrito que subió a Facebook.

Si bien admitió que la movilización tenía como finalidad un reclamo válido, se lamentó porque muchos de los maestros y profesores que participaron de ella se habían llevado “varias materias a marzo”.

“Es tal la falta de respeto, la violencia que se inculca indirectamente en muchas protestas, que muchos allí dijeron por qué había ido a enfrentar sola a este pobre pibe que por unos pesos seguro le dijeron que tire estos estruendos y capaz me hacen algo”, relató la joven. Y exclamó: “¡A eso hemos llegado! Y no tenemos por qué tener miedo por pedir pacíficamente que respeten nuestros derechos porque somos la voz de quienes no pueden hablarlo”.

Gabriela describió como “pobre muchacho” al hombre que lanzó la pirotecnia. Dijo que en la filmación no se muestra su cara porque la idea “no es escracharlo” sino tratar de hacerlo entrar en razón.

“¿Escucharon lo que dijo? ‘A mí, me mandaron’. No tiene ni idea de lo qué hace y se creyó un capo”, se indignó la joven. Y agregó: “Seguramente si algún día sufre las consecuencias, va a entender de qué trata lo que hablamos”. Eso fue en alusión a que cuando Gabriela tuvo a su mamá internada en un hospital céntrico, ella también tuvo que soportar los ruidos de las manifestaciones.

“Señores maestros, si ustedes no inculcan el respeto desde los detalles más pequeños, es lógico entender que muchos alumnos no aprendan desde el ejemplo que ustedes dan”, arremetió con dureza al poner como ejemplo que hay muchos docentes que les inculcan a sus alumnos el “no a la pirotecnia” pero después hacen todo lo contrario.

“ATE, CTA y UNTER piden que se respeten sus derechos. ¿Y los nuestros?. ¿No están respetando una ordenanza y piden respeto?”, se preguntó.

También recordó que cuando desde su organización brindan charlas en los colegios le enseñan a los niños a respetar a los animales y a los ancianos. “¿Con qué cara lo enseñan ustedes si permiten algo que daña y que se contradicen cuando hablan de la ‘no pirotecnia’? Estamos en tiempos de caos, necesitamos paz, diálogo y respeto”, aseguró.

Por último, Gabriela insistió en que estuvieron equivocados en hacer estallar bombas de estruendo durante la movilización. “Esta no es la educación que queremos para nuestros hijos y nietos”, exclamó. Y a modo de anécdota contó que cuando terminó de hablar con el gremialista y se marchó del lugar, ” a propósito tiró dos bombas más” a sus espaldas.