Rafael realizó un posteo en sus redes sociales en el que detalló cómo nació el espíritu solidario de su hijo antes de ser influencer

Santiago Maratea ya venía haciendo compañas solidarias desde sus redes sociales -de hecho en 2021 se lo llegó a catalogar como el influencer del año – pero en los últimos días su popularidad se acrecentó a pasos agigantados luego de la millonaria colecta que logró para combatir los incendios forestales en la provincia de Corrientes.

Sin embargo, poco se sabe sobre su infancia y, mucho menos, del motivo por el cual se inclinó a hacer este tipo de acciones que él mismo se resiste a llamarlas “caridad”. Pero en las últimas horas trascendió un posteo de su padre, Rafael, quien reveló cómo nació esta faceta de su hijo a través de una anécdota.

“El chico que nunca cambió”, tituló la publicación en su cuenta de Instagram. Y comenzó: “Cuando tenía 13 años y como le iba mal en el colegio, decidimos que no sería parte de una gira deportiva ¿Y qué hizo? Le regaló el dinero que había juntado solo para esa gira a uno de sus compañeros”. “Ya un poco más crecido con Mariana -la madre del influencer que falleció en 2020 – decidimos que no podía estar todo el día en su cuarto jugando con el ´telefonito´ y le impusimos que de 9 a 17 no podía estar en casa. Caminó por plazas y paseos solo pensando y apareció la primera idea. Pedirle a los kioskeros que le regalen alfajores que él iba a regalar a desconocidos y subir a Youtube los videos de ese momento nombrando al kiosko”, continuó. Y agregó: “De ahí pasó a regalar pañuelos, zapatos, dinero a desconocidos (ese dinero salía de su bolsillo…o quizás del nuestro también)”.

A partir de ese entonces, nunca más se detuvo: “Luego empezó con mil pesos de propina también de su bolsillo y de amigos, luego con asistencia de su red siguió apostando y regaló un Chevrolet Onix a una fundación, parlantes y otros productos. Ayudó a Omar a financiar sus estudios de Derecho en Buenos Aires, y luego lo que todos sabemos: dos camionetas para la comunidad wichi, más las donaciones y ahora la remató con las casas para las madres de la trata y demás”.

Por último, concluyó: “No es nuevo, Santi siempre fue así. Su corazón es noble, su espíritu puro y su propósito es ayudar a crear un mundo más solidario, más unido, mejor. Es un orgullo para mí, pero estoy seguro que el espíritu y la guía de su madre lo están acompañando, como lo hizo siempre, porque fue ella quien instaló en Santi el amor por el prójimo. Gracias Santi”.

En mayo, durante su presencia en PH, Podemos HablarSantiago se había referido al suicidio de su madre. “Mi mamá se suicidó, y eso es muy interesante, porque me obliga a incluir en el proceso de la muerte de una madre el respeto. Ella lo decidió, yo no lo entiendo, me dolió mucho, pero el gran desafío para mí es respetarla”, reconoció en ese entonces. Además, había contado qué tipo de diálogo le gustaría tener con ella en esa charla que quedó pendiente: “Si pudiera hablar con ella no le preguntaría por qué lo hizo. Hablaría como hablé siempre”, señaló buscando quitarle algo de dramatismo al momento. Y concluyó con una mirada hacia adelante: “Conocer te ayuda a respetar y a mí me gusta mucho pensar que un día voy a entender lo que pasó. Y va a ser muy sabio”.