Hoy Zelenski tiene la mirada puesta sobre de él y el orbe entero se pregunta si este político está a la altura de las circunstancias para enfrentar el papel histórico.

El mundo vio la fragilidad del presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski, de 44 años, por medio de un video que fue liberado el viernes en la madrugada, luego de que Vladimir Putin ordenara la invasión de su país.

Vestido con una camiseta de manga corta de color verde pistache, señaló que Rusia quería destruir políticamente a Ucrania quitando a su Jefe de Estado.

“Estoy en los cuarteles gubernamentales con otros”, dijo Zelenski. El enemigo me ha señalado como su objetivo número uno, y a mi familia como el objetivo número dos. Hoy Zelenski tiene la mirada puesta sobre de él y el orbe entero se pregunta si este político está a la altura de las circunstancias para enfrentar el papel histórico que le toca desempeñar: defender un orden mundial o sucumbir ante el avance ruso, que va a redefinir el orden mundial para los próximo años. Las perspectivas no son buenas.

De acuerdo a una encuesta realizada el 21 y el 22 de enero de este año, el 53 por ciento de los ucranianos no pensaban que Zelenski fuera capaz de defender al país en caso de una invasión.

Luego de cuatro años frente a la presidencia, los ucranianos tenían suficientes evidencias para dudar de su capacidad para ponerse a la altura de las circunstancias Pasado cómico Hace poco más de cuatro años, Zelenski era uno de los comediantes más conocidos en Ucrania.

Estelarizaba un espectáculo satírico y era parte de una compañía teatral que se burlaba, por ejemplo de la oligarquía de su país. Zelenski se hizo aún más famoso por su participación como protagonista de la serie “Siervo del pueblo”, que duró tres temporadas.

Interpretaba a un profesor llamado Vasili Holoborodko, un adorable profesor de escuela treintañero que, en el primer episodio, es filmado por un estudiante haciendo una rabieta contra la corrupta élite política de su país. El video se vuelve viral y, por increíble que parezca, el profesor es electo como presidente de su país. Holoborodko habla con honestidad y es una especie de sabio, a lo Sancho Panza, que no se deja encandilar por la lógica del poder.

Zelenski entró a la política inspirado por el éxito de su programa.

En una entrevista del 2019, le dijo a un reportero de The New Yorker “comencé burlándome de los políticos, parodiándolos y, al hacerlo, mostrando qué tipo de Ucrania me gustaría ver”, dijo. “Y luego vino esta serie, en la que pude interpretar a un presidente así. OK, así que en realidad no podría ser el Presidente, pero podría interpretarlo. . . y en algún momento entendí que había una posibilidad.

Estos sentimientos se acumularon hasta el punto de desbordarse, lo que coincidió con que otras cosas se acumularon y desbordaron también para el pueblo ucraniano”. El candidato anticorrupción El mensaje del programa fue tan bien recibido, que Zelenski comenzó un partido con el mismo nombre “Siervo del Pueblo” e hizo una campaña como un soldado anticorrupción.

Se posicionó como alguien que no tenía nada que ver con las mañas de los políticos gobernantes basando su plataforma en un par de objetivos claros para todos, desarticular el poder de los oligarcas y terminar la guerra con Rusia en el frente oriental. Derrotó cómodamente a su oponente, Petro Poroshenko, llamado el Rey del Chocolate, por el origen de su fortuna en el negocio de los dulces.

(Dato curioso: Mientras el profesor obtuvo en la serie “Siervo del Pueblo” el 67 por ciento de los votos, Zelenski, el candidato, ganó las elecciones por un 73 por ciento).

Unos meses después de que tomara posesión, el periódico Wall Street reportó lo siguiente: “Desde que fue elegido como presidente de Ucrania en la vida real en abril pasado, es difícil entender si Zelenski es tan idealista como su alter ego ficticio o un protector cínico del status quo”. Nadie sabe qué esperar En un artículo reciente para The New York Times, la periodista ucraniana Olga Rudenko, señaló que nadie sabía que esperar de Zelenski cuando tomó el poder en 2019.

¿Salvaría a los ucranianos de las garras de los oligarcas? ¿Entregaría su país a sus enemigos rusos? “La verdad es más prosaica”, escribió Rudenko. “Zelenski, el showman e intérprete, ha sido desenmascarado por la realidad. Y lo ha revelado como una persona desalentadoramente mediocre”.

De acuerdo con Rudenko, el gobierno de Zelenski ha abierto el campo agrícola al mercado (Ucrania era uno de los seis países del mundo donde no se podía comprar o vender tierra agrícola) y emprendió un ambicioso programa de construcción de carreteras y expansión de los servicios digitales, pero ha logrado muy poco en materia anticorrupción. De acurdo con un informe de Transparencia Internacional señala que , Ucrania sigue siendo uno de los tres países más corruptos deshonestos de Europa (luego de Rusia y Azerbaiyán).

En las semanas previas a la invasión, muchos vieron con procupación la frivolidad con la que Zelenski enfrentaba la amenaza.

Hizo un llamado a los ucranianos a permanecer en calma mientras pidió a Estados Unidos y la Unión Europea pruebas fehacientes del la posible invasiónasalto, dejando a los analistas pensando sobre sus motivaciones reales. Dos días después de la avanzada rusa, Zelenski parece estar a la altura de las circunstancias. Se ha mantenido visible y comunicativo, llamando al pueblo ucraniano a que resista.

Es a Putin a quien se le ha visto descompuesto. Una nota de The Guardian sugería ayer que los últimos discursos de Putin, llamando al ejército ucraniano a tomar el poder civil y sentarse a negociar, habían perdido el pragmatismo anterior y la compostura, por su mirada sin vida a la cámara.

Cuando Joshua Yaffa del New Yorker preguntó en 2019 a Zelensky qué de su carrera como actor lo había preparado para la política, el presidente de Ucrania le respondió: “Lo que el espectador ama en un actor, este sentimiento de humanidad, por supuesto que lo uso”. Pues parece que ahora, más que nunca, el pueblo ucraniano necesita de este sentimiento de humanidad en la hora más terrible de su historia reciente.

“Después de sus casi tres años en el cargo, está claro cuál es el problema: la tendencia de Zelenski a tratar todo como un espectáculo”, escribio Rudenko.  “En el proceso, Zelenski se ha convertido en una versión del político contra el que hizo campaña: insular, cerrado, rodeado de hombres leales.

En circunstancias normales, eso sería bastante malo. Pero ahora, cuando Ucrania está amenazada por Rusia, puede estar afectando su juicio”. Y este es el hombre que en los días siguientes deberá levantar la cabeza para enfrtar la mayor amenaza el orden mundial desde la Segunda Guerra.