A partir del 28 de febrero, el cubrebocas dejará de ser obligatorio al interior de algunos establecimiento como bares y restaurantes siempre y cuando exijan el certificado de vacunación para entrar, según autoridades francesas. 
En aquellos lugares donde no se pida ese certificado, así como en los transportes, el cubrebocas seguirá siendo obligatorio, apuntó el Ministerio de Sanidad en un comunicado.
El 2 de febrero se dejó de exigir el cubrebocas en exteriores en el país, pero las autoridades sanitarias francesas siguen recomendando su uso cuando haya grandes concentraciones de gente. Francia continúa así en su desescalada de las restricciones sanitarias.
A partir del 16 de febrero, está prevista la reapertura de discotecas, cerradas desde el 10 de diciembre, así como la asistencia a conciertos de pie y el consumo de nuevo en la barra del bar.
También se ha aligerado el protocolo exigido para los casos contactos de coronavirus. En lugar de los tres test actuales, el primer día, el segundo y el cuarto, solo se deberá hacer una prueba, ya sea test de antígenos o PCR, el segundo día de saber que se ha estado en contacto con un contagiado.

El Ejecutivo siguió así las recomendaciones del Alto Consejo de Sanidad Pública debido a la mejora de la situación sanitaria. Según datos de la web covidtracker, con una media que se remonta al pasado 7 de febrero, se están registrando en Francia unos 207 mil 431 positivos diarios, un 34 por ciento menos que la semana anterior, mientras que hasta este jueves los ingresos diarios en unidades de cuidados intensivos habían caído un seis por ciento en una semana.
La mejora de la situación también ha permitido levantar algunas restricciones en las escuelas. A partir de la vuelta de las vacaciones, que según las zonas tendrá lugar el 21 y 28 de febrero o el 7 de marzo, los alumnos de primaria ya no tendrán que llevar cubrebocas en el patio durante el recreo. El número de test necesarios si el alumno es caso contacto también pasará de tres a uno, y los niños podrán volver a practicar deporte en interiores sin cubrebocas, salvo en el caso de los deportes de contacto.

Con estos cambios, según indicó ante la prensa el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, se busca que haya mayor “coherencia” entre las restricciones vigentes para la población en general y los alumnos.