osé Antonio García recordó cómo le dio la oportunidad a Miguel Herrera, quien recibió la oportunidad gracias a que el Atlante de hace dos décadas no se arregló con el Flaco Tena ni con Mario Carrillo.

Miguel Herrera está de fiesta porque este 17 de febrero cumple 20 años como entrenador, misma que empezó gracias a una “locura” de José Antonio García, el presidente deportivo del Atlante hace dos décadas, quien le dio la oportunidad al Piojo para dirigir por primera vez en Primera División.

Actualmente timonel de Tigres, con uno de los planteles más poderosos de la Liga MX, el Piojo se convirtió en estratega de los Potros en la Jornada 7 del Verano 2002, gracias a que Luis Fernando Tena pidió un sueldo alto a la directiva azulgrana, y a que Mario Carrillo no congenió con García.

“Cuando los resultados no acompañan a Carlos Reinoso, este se va y Alejandro Burillo y Migue Ángel Couchonal en la junta que tuvimos, me dicen que vea a Mario Carrillo y a Luis Fernando Tena”, recordó el ex directivo azulgrana en entrevista con Mediotiempo.

“Me senté con los dos y no hubo arreglo y fue cuando les dije que le iba a dar el equipo a Miguel Herrera y me dijeron ‘estás loco’”.

En esa época, Burillo era socio del club junto a García, y Couchonal era presidente del Consejo de Futbol de Grupo Pegaso (empresa de Burillo), en una época en la que todavía jugaban en el torneo mexicano José Cardozo, Jared Borgetti e Iván Zamorano. “Cuando yo le doy el equipo a Carlos Reinoso le dije que yo le armaba el cuerpo técnico para que el equipo oliera a Potro.

Y yo con Miguel tengo una buena relación desde hace mucho tiempo y ya tenía su curso de entrenador y le puse al Piojo de auxiliar”, recordó García.

Te recomendamos: Para Tigres no hay excusa con este ‘plantelazo’ para buscar el campeonato: Aquino El debut de Herrera Aguirre con los azulgranas no fue el mejor, pues un descalabro ante León en el Camp Nou parecía confirmar que el Piojo no estaba listo para tomar las riendas de un equipo de Primera División, pero García pidió confianza para el estratega y a partir de ahí inició su exitosa carrera.

“En su debut jugamos contra León y nos ganan 2-1 y fue una terrible semana donde las críticas llegaron porque ‘¿cómo era posible que le diera el equipo a un entrenador que nunca había dirigido?’”, rememoró el directivo.

“Luego me senté con Burillo y le pedí que nos diera tres partidos y solo me dijo ‘que Dios te bendiga’. Contra Necaxa (en la siguiente Jornada) íbamos ganando y nos empatan, y luego contra el Toluca de La Volpe empatamos 0-0. Después contra Rayados ganamos 3-1 y de ahí nos levantamos en el torneo y hoy es uno de los técnicos más exitosos”.

HACER GRUPO, LA GRAN VIRTUD DEL PIOJO En toda su carrera, Herrera suma dos títulos de Liga, una Copa MX, un Campeón de Campeones y una Copa Oro con la Selección Mexicana.

Una de sus principales virtudes como entrenador es que sabe hablar con los jugadores de manera directa, además de una mentalidad fuerte y positiva.

“Hace un gran grupo y la muestra es lo que está haciendo con Tigres, hoy da gusto verlo jugar porque antes daba flojera y le ha cambiado la cara a Tigres; es un entrenador que sabe leer los partidos y que está dentro de los tres mejores técnicos de México”, dijo García.

AL AMÉRICA FUE A HACER DINERO… Y A SER CAMPEÓN Tras dirigir al Atlante en ese 2002, el Piojo fue DT de Rayados, Veracruz y Tecos, para luego regresar con los Potros, a quienes regresó al protagonismo.

Gracias a ello, el América se fijó en él, en buena medida por recomendación de García. “Un día se me acercó Yon de Luisa (entonces Presidente de las Águilas) para saber si podía hablar con Miguel.

Miguel terminaba contrato en diciembre y en América estaban ya armando su equipo en octubre”, añadió García.

“A Yon le dije ‘Miguelito no ha ganado dinero en el Atlante’, y no solo dejé que hablaran con él, también lo recomendé y les dije que haría campeón al América y lo hizo. Incluso, así como al Atlante lo agarró en puestos de descenso, al América también lo agarró con algunos problemas”.

Herrera ganó primero el título del Clausura 2013 en la épica Final del América sobre Cruz Azul, para luego irse a la Selección y retomar su carrera de clubes en Xolos. Tras ello volvió al América, con quien se volvió a coronar en el Apertura 2018, para luego dirigir a Tigres.