Que si los mayas predijeron el fin del mundo para 2021, que si desaparecieron luego de la llegada de los españoles al continente americano, mucho se dice acerca de esta civilización y también es bastante lo que se sabe de ella: se desarrolló más allá de la Península de Yucatán, tenían un sistema de contabilidad, dieron sus primeros pasos en la astronomía y sobre todo construyeron emblemáticos edificios.

Dentro de esta civilización existieron muchos jefes, dinastías y líderes, de hecho, algunos de ellos tenían prácticas extrañas que hacían que los respetaran, uno de ellos fue Pakal, un gobernante maya que se estableció en una de las ciudades antiguas más maravillosas que existen y que actualmente se encuentra en Chiapas: Palenque.

De acuerdo con Eduardo Matos Moctezuma en Arqueología Mexicana, un día en 1949, el arqueólogo Alberto Ruz encontró al interior de Palenque, una escalera que conducía hasta una cámara mortuoria que contenía el sarcófago en piedra de un soberano maya, este sarcófago estaba cubierto por una lápida con una serie de motivos, la cual fue levantada con la ayuda de gatos mecánicos el 27 de noviembre de 1952.

Debajo de ella había una tapa de piedra, la que una vez que fue removida dejó ver los restos óseos y parte del ajuar funerario de Pakal, quien gobernó Palenque hasta su muerte, aunque en sus primeros reportes, el arqueólogo se refirió a lápida como un altar, la duda quedó despejada una vez que se afirmó que era una tumba.

La representación en la lápida es divina: la figura central muestra a un joven recostado sobre tres símbolos importantes en la cultura maya, una flor, un caracol y lo que parece ser un grano de maíz, mientras que Pakal, quien según las interpretaciones es el personaje recostado surge una planta cruciforme que se eleva y sobre ella reposa un ave.

Sin embargo, estas representaciones han sido interpretadas de otra forma y es que algunas personas creen que las inscripciones de la lápida tiene similitudes con una nave espacial moderna y la forma en la que se colocan los astronautas al momento del despegue.

Inclusive hay otras interpretaciones que afirman que se trata de un viajero en el tiempo, un hombre que tenía la tecnología consigo para poder avanzar y retroceder a la época que quisiera y que por alguna razón decidió quedarse a vivir entre los mayas y sí, la ciencia ficción y las interpretaciones que otras personas les dan suenan sacadas de historias de Isaac Asimov o de Ray Bradbury.

Pero esto está muy alejado de la realidad, así como que el mundo iba a desaparecer en 2012 debido a una catástrofe mundial, ya que los historiadores de esta civilización nunca han mencionado nada acerca de un astronauta en Palenque, de hecho sus descripciones van relacionadas con el significado que los mayas le daban a sus símbolos como se vio anteriormente.

El historiador mexicano, Matos Moctezuma menciona en una de sus columnas en Arqueología Mexicana que los investigadores no hacen la menor alusión al tema.

“Los investigadores serios no hacen la menor alusión al tema, pero no han faltado personas pueriles que dicen que lo que se representa es la imagen de un extraterrestre que está dentro de su cápsula espacial.

Se trata de personas ignorantes que, como ocurre en muchas ocasiones, niegan el poder creativo del hombre y acuden a ideas extravagantes e irreales sin valor científico para interpretar a su manera lo que es, simplemente, obra del hombre y de su pensamiento ancestral”, cuenta Matos Moctezuma.

En la creencia popular, existen muchos mitos acerca de los mayas y su relación con el espacio, debido a que algunos de sus desarrollos se debieron a su estudio de la astronomía; sin embargo, nada tienen que ver que hayan sido seres de otro planeta.