En el concentrado de encuestas que hace el sitio Fivethirtyeight sobre la popularidad o aprobación de los estadunidenses de Joseph Biden, el presidente estadounidense está en su peor momento desde que llegó a la Casa Blanca.

Cincuenta y tres por ciento desaprueba su gestión, cifra similar a la que tenía Donald Trump en los últimos días de su gestión, pero mucho mayor que la de casi todos los demás presidentes a la mitad de su mandato.

Su desaprobación en materia de política exterior está un poco más arriba que la general aunque, según los expertos en estas cosas, eso se debe aún a lo sucedido cuando EU retiró sus tropas de Afganistán de manera caótica.

Una primera encuesta enfocada solo a la crisis en Ucrania y la invasión rusa tomada el jueves pasado dio como resultado que, entre votantes registrados, una mayoría aprobaba cómo Biden estaba manejando la situación frente a los rusos.

Pero es temprano y dependiendo de los impactos económicos que la crisis pueda tener en el sector energético y por lo tanto en precios e inflación, la popularidad de Biden podría seguir cayendo.

Por otra parte, a diferencia de otros presidentes en que los conflictos internacionales generalmente les dan popularidad y aprobación, esta vez es diferente, porque el grupo republicano trumpista no parece estar del lado del presidente.

Aunque ciertamente se han cuidado de no estar del lado de Putin, han repetido el argumento de Trump que esto lo está haciendo el ruso porque se ha encontrado con lo que, según ellos, es el presidente más débil de la historia estadounidense.

Trump ha aprovechado estos días para regresar a escena con entrevistas, declaraciones a los medios y sobre todo su discurso en CPAC, la reunión más importante del movimiento conservador estadunidense donde fue recibido como un héroe. Ahí, algunos trumpistas como Ted Cruz dijeron cosas como que no lo molestaran con la invasión de Ucrania cuando su país estaba “siendo invadido” en la frontera sur.

Cruz tomó nota de cómo Trump había, de una manera siniestra, relacionado las acciones rusas con la migración hacia EU.

Está claro que el trumpismo aprovechará la crisis para las elecciones de este año que renuevan el Congreso para de ahí prepararse hacia la carrera por la presidencia con aún más furia que hace seis años. Eso debería estar preocupando a nuestra cancillería y a nuestro gobierno .