Que la oportuna demanda de la embajadora de Ucrania en México, Oksana Dramaretska, rindió parcialmente frutos casi de inmediato, con una “enérgica condena de la invasión rusa” por el canciller Marcelo Ebrard, quien aseguró que con esas premisas se orientará la posición mexicana en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas bajo la representación de Juan Ramón de la Fuente.

El titular de la SRE también hizo un llamado a cese del fuego, pero nada sobre rompimiento de relaciones alguno con Moscú, como exigía también la diplomática ya encarrerada.

Que hablando de diplomacia, para algunos legisladores resultó extraño que no llegara al Senado el nombramiento de Jesusa Rodríguez como embajadora en Panamá y especularon que se debe a que no ha recibido el beneplácito luego de que grupos de derecha han condenado la postura de la actriz a favor del aborto y la mariguana, sin contar el enfrentamiento entre gobiernos que desató semanas atrás el portazo al historiador Pedro Salmerón.

Que ante las reiteradas ausencias de su correligionario Sergio Gutiérrez Luna durante las sesiones ordinarias en la Cámara de Diputados, la morenista Claudia Tello lo balconeó ante el pleno preguntando dónde se encontraba y remarcando que su antecesora, la priista Dulce María Sauri, no faltaba a ninguna sesión.

La respuesta llegó por redes sociales, donde el veracruzano publicó una foto sonriendo con pan en mano: “Comiendo hamburguesas de Sanborns con el ingeniero Carlos Slim y mi amiga Olga Sánchez Cordero. Aprecio y agradezco sus consejos.

¡Gracias, ingeniero!”. Que probablemente Graciela Márquez Colín tenga su primera conferencia de prensa como presidenta del Inegi el próximo lunes, a casi dos meses de asumir el cargo en sustitución de Julio Santaella Castell (porque sí ha participado en diversos actos públicos, pero como invitada), cuando presente las cifras preliminares de defunciones hasta el primer trimestre de 2021 y el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Delegacionales.