Los técnicos son hijos de los resultados. Ya iba a poner: “Los técnicos son hijos de su…”; bueno, algunos, pero no es el momento de hablar de ello. Les decía que los entrenadores son hijos de los resultados, pero al igual que esa frase tan hecha y repetida en el mundo del futbol, también hay otra que dice: “Existe la excepción a la regla”.

En ella cabe el caso del señor Pedro Miguel Faria Caixhiña. Pero antes de entrar con Pedro Miguel, les cuento algo de Santiago Hernán, de apellidos Solari Poggio.

La tenía Aunque nadie en el Ame se ha pronunciado al respecto, porque en verdad no, el argentino sí tenía el agua hasta el cuello. Santiago Hernán no estaba viendo la salida, los resultados no se han dado y la presión es cada vez mayor.

Él sabe que vive de los triunfos, él sabe que si hubiera perdido otro juego, el de Santos el sábado, su situación estaría ya complicada.

Te recomendamos: El día que Luis García le tuvo que pedir perdón a Marcelo Bielsa No se hubiera ido si en Torreón la del sábado hubiera sido derrota, no, pero ya habría sido algo difícil de soportar.

Ganó bien, ganó con eso que le ponen los jugadores cuando el talento falta. Para los que dicen que los jugadores tienden la cama, en el Ame no sucede.

Se vio claramente que querían ganar a como diera lugar, y ganaron con los cojones que hacían falta poner. Éste es un respiro enorme para que Solari siga trabajando un rato más.

Ya este miércoles visita a Mazatlán y se pondrá al corriente en los juegos del torneo Clausura 2022. Si gana, el barco volverá a la calma. Si empata, estará urgente de después ganar dos o tres seguidos, pero si pierde volverá la tensión.

“Aaay, Miguel, no todo es de un resultado del fin de semana”, dirán ustedes, pero el Ame es grande, el Ame requiere de ganar y ganar, y así se manejan las cosas.

No para despedirlo, aclaro, no, pero sí para la exigencia y presión jornada tras jornada. Te recomendamos: Chivas y América felicitan a los Rams por ganar el Super Bowl Nos guste o no, nos parezca o no, el Ame es el grande México, y un grande sólo sabe vivir con resultados positivos.

Los medianos se conforman con ganar 1 de cada 3 y no aceptan la presión. PD: Y los chicos ni existen. Pedro Miguel El que vive una situación extrema es el portugués Pedro Miguel Faria Caixinha, DT de un Santos que ha comenzado el torneo peor que un equipo de Expansión.

— ¿Qué le pasa al Santos? — ¿Aguantarán al timonel luso así siga y siga perdiendo? “En Santos estamos en un proceso de transición. Estamos conscientes de que teníamos un entrenador con otro estilo, algo diferente, y ahora llega él (Caixinha) con una idea distinta.

Lo sabemos y lo entendemos”, me dijo mi Judas Lagunero. La pregunta la tenía que hacer así de directa: ¿Y si pierde 10 seguidos lo aguantarán?

“Pedro es nuestro técnico, seguiremos en el proceso; los resultados llegarán, y si pierde eso que dices, aún así lo aguantamos”. Nos queda claro: la directiva de Torreón tiene claro dónde está parada. PD: Eso es bueno.

Le saben a este negocio. ¿Por qué sólo él? Ayer vimos al “Chapito” Montes hacer un Fair Play en la cancha de Pumas. El silbante expulsó a Corozo por un codazo al leonés, pero éste le dijo al árbitro que no le había pegado.

Todos aplaudimos al jugador verde y ya le dio la vuelta a muchos países del mundo. Montes es un enorme jugador, limpio, honesto, leal, pero quienes lo hemos tratado les aseguramos que es una extraordinaria persona. Mi comentario de su Fair Play va más allá del hecho de ayer.

Mi duda es: ¿por qué ningún otro jugador lo hace? Hay mucho tramposo en nuestro futbol.