De regreso en su nivel, de acuerdo al doblete que marcó el fin de semana pasado para Cruz Azul, el delantero explicó cómo es que el Chaco le ayuda tanto en las buenas como en las malas.

Desde niño cerca de las canchas, Santiago Giménez cuenta con el mejor consejero que podría tener cualquier futbolista: un padre que no solo ejerció la misma profesión sino que se hizo icono del mismo club.

El Chaco Giménez ha sido la figura referente para Santiago, quien a sus 20 años presume una gran madurez, luego de los varios episodios complicados en su corta carrera, mismos que hoy le hacen valorar más los momentos dulces como el actual.

“Mi papá si algo tiene es que es muy exigente y duro conmigo.

A pesar de ser yo su hijo, es muy directo, siempre viene con la verdad y eso me ha funcionado mucho”, relató Santiago en entrevista con Mediotiempo. Te recomendamos: Gullit Peña bebiendo con un aficionado; difunden video en TikTok “A veces me estoy perdiendo y él viene y me dice las cosas como son y vuelvo a reaccionar. Me felicita en los buenos momentos, pero en los malos me ha ayudado bastante”.

Uno de los buenos momentos fue el del domingo pasado, cuando entró de cambio ante el Toluca al 75’ y le bastaron seis minutos para marcar un doblete que selló el triunfo de 4-1 de Cruz Azul, mismo que vio su padre desde uno de los palcos del Estadio Nemesio Díez.

Con eso, Santiago rompió una sequía de casi medio año, ya que su último gol había sido el 29 de agosto del 2021, en la Jornada 7 del Apertura del año pasado, contra Pachuca. DE LINAJE CELESTE El Chaco estuvo siete años en la Máquina (de 2010 a 2017).

Durante esa estadía, Santiago ya era delantero estelar de equipos de fuerzas básicas en La Noria, casi siempre jugando con jóvenes alrededor de dos años más grandes que él.

Ese antecedente hoy le sirve demasiado a Santiago, quien por lo mismo disfruta de una cercanía con la afición celeste, misma que ya lo vio coronarse por el título del Clausura 2021.

“Veo la relación que mi papá tiene con la afición, que siempre fue muy querido. No pudo lograr esa ansiada novena, pero yo sí.

Eso queda en casa, queda con el apellido y es algo que tenemos en mente porque los dos amamos este club”, añadió el atacante. LOS MOMENTOS CON DIOS En septiembre de 2018, Santiago sufrió de una trombosis que lo alejó de las canchas por varias semanas.

Luego en este 2022 se contagió de covid-19, lo que le impidió adquirir ritmo físico y futbolístico con naturalidad, para el inicio del torneo. “Son momentos complicados que uno vive, pero creo que hay dos momentos: uno es cuando lo pasas sin Dios y otro con Dios; yo me baso mucho en mi fe y sé que cuando pasas estos momentos con Dios estás confiado de que todo va a salir bien”, aseguró.

Giménez recordó cómo fue su acercamiento con Dios y el significado que ha tenido en su carrera. “Para que quede claro, esto no es una religión, no creo en ella. Solo es una relación con Dios, eso es lo que yo he tenido.

Tuve un encuentro personal con él cuando me dio la trombosis, mi vida estuvo en juego y ahí conocí a Dios y tuve una relación personal, más allá de una religión”, manifestó.

“Eso ha influido muchísimo en mi carrera y le agradezco a Dios porque él fue quien me permitió volver a estar en las canchas, él es quien me saca de las malas y es quien está siempre conmigo”.