Saory Alexandra perdió sus ojos…el último de ellos en 2021, y a pesar de las circunstancias por las que padece, sueña con ser doctora para curar a otros niños de “Retinoblastoma Bilateral”, que le cambió su vida, y la de sus familiares, en febrero de 2016.

A su corta edad, ella no ha perdido la sonrisa, tiene mucha fe y su inocencia está intacta, mientras posa con unos lentes oscuros, color rosa.

“Quiero ser una gran doctora y poder curar a muchos niños que padecen de esta enfermedad y otras enfermedades con cáncer”, dijo a MILENIO Tamaulipas.

Con siete años, a la pequeña los médicos le comentaron que su problema estaba muy avanzado y que ella no tenía posibilidades de visión, fue sometida a una primera cirugía, perdiendo su primer ojito izquierdo y entrando a diversos tratamientos.

“Corazones Siempre Unidos”, destacó que este tipo de intervenciones tienen que ver con fotocoagulación, crioterapia y quimioterapia sistémicas.

“En el 2021 perdió su único ojito que le quedaba, el derecho y tuvo una recaída que le trajo consigo una metástasis en parótida, aún y con ello, su fuerza es única, y a la fecha está en vigilancia y con estudios subsecuentes”, argumentó el organismo.

Ella requiere de un cambio de prótesis ocular que tiene un costo de 40 mil pesos, y que difícilmente consiguen sus padres, Cleotilde Adriana Muñiz, y Alejandro Muñoz Meza.

Este 15 de febrero, Saory Alexandra Muñoz Muñiz y otros 19 niños más, formarán parte de la caravana vehicular que llevará a efecto “Corazones Siempre Unidos”, temática que servirá para que la población se sume a la causa, y puedan apoyar con víveres, pañales tallas jumbo, y etapa 4, 5 y 6; leche deslactosada, Pediasure, toallas húmedas, papel higiénico, así también con artículos de protección, como cubrebocas, y gel antibacterial, porque estos insumos les permiten protección, al ser personas vulnerables.