Rusia tiene más recursos militares pero es un invasor, los ucranianos tienen más motivación para luchar y ganar. Medidas que podrían ser eficaces para separar a la población del dictador

La Unión Europea ha intentado durante años unir a los europeos sin éxito. Pero ahora, con un enemigo común todos -políticos y ciudadanos- se han transformado en más europeos que nunca.

Es que la campaña anti OTAN de Vladimir Putin será contraproducente: Finlandia y Suecia ahora quieren unirse a la Alianza. Y a pesar del Brexit, Reino Unido está actuando en estrecha coordinación con la Unión Europea… Paradójicamente, Putin está ayudando a unir el continente en su contra, atrayendo a los ciudadanos de la UE que habían perdido la fe en el bloque.

Así, el presidente ruso se quedó sin el apoyo internacional que verdaderamente importa e incluso China ahora duda de acompañarlo, porque aunque Putin y Xi Jinping comparten intereses políticos para preservar las tiranías pero sus intereses económicos difieren. Mientras Putin quiere que los precios del petróleo y del gas suban, porque es una ayuda extra para la guerra, Xi quiere que bajen.

Cierto es que Putin ha podido amasar un cofre de guerra de 600.000 millones de dólares gracias, sobre todo, a que Alemania e Italia compran una enorme cantidad de su gas, y a que Europa en general compra su petróleo. Pero la invasión ya ha desencadenado un plan para cortar esa dependencia

Y ahora, gracias al fracking, EEUU tiene tremendas reservas de gas y puede enviarlas a Europa.

Otro punto clave es que la superioridad nuclear es inútil en la guerra urbana y ahí es donde Ucrania tiene una ventaja sobre Rusia.

Es más, el bombardeo de objetivos civiles ha convertido a Putin en un criminal de guerra que se une a las filas de Gadafi, Saddam Hussein y otros carniceros mundiales.

Con tamaña evidencia, el tribunal europeo de La Haya será implacable y perseguirá a Putin durante el resto de su vida en el poder o fuera de él.

Otro hueco en la narrativa de Moscú es la constante acusación de Putin de que Zelensky es un nazi… El mandatario ucraniano es judío y seguir con ese relato sólo lo hace parecer más débil y desesperado.

El valor de la moral

Ucrania y Rusia son pueblos hermanos y en este momento uno defiende su casa y el otro es el que invade. Tener la moral alta en una guerra es extremadamente importante. Un dato revelador es que mientras los refugiados sirios eran en su mayoría hombres, en Ucrania los que huyen son en su mayoría mujeres y niños: los hombres se quedan a luchar.

En esta contienda paralela, la del coraje, los ucranianos miran a Zelensky y a Vitali Klitscko, el ex boxeador devenido alcalde de Kiev, como líderes inspiradores dispuestos a luchar hasta la muerte y eso impulsa a los civiles.

Y si bien es cierto que Rusia lanzó al ataque a un ejército gigantesco, la OTAN tiene mejores armas, como los sistemas de defensa aérea, que ya están al servicio de Ucrania.

Si a todo esto le sumamos que Rusia no fabrica componentes clave de la carrera armamentística, como chips, ni bienes de consumo, la guerra puede llevarse puesto a Putin.

Luego del discurso del lunes de Putin y la amenaza sobre el uso de armas nucleares Occidente se asustó. Pero al ver el coraje de los mismos ucranianos Occidente volvió a recuperar su sentido común, actuando en unísono la amenaza nuclear se hace mucho menos probable.

Poco a poco los países fueron penalizando al entorno de Putin y la bolsa rusa cayó en picado. Los bloqueos de las cuentas bancarias y otras medidas financieras hacen que Putin pierda el apoyo de la clase rica.

Aún quedan medidas que podrían ser eficaces para separar al resto de la población del dictador. Medidas tan sencillas como cortar el acceso al app store de Apple, o al play store de Google, o a todas las plataformas de smartphones, juegos. Hay que hacerle ver a Putin lo dependiente que es Rusia de occidente y que occidente a la vez, tiene sus reglas.