El conflicto ha llevado a cientos de miles de ucranianos a abandonar sus casas; funcionarios de la ONU dijeron que más de 120 mil huyeron a Polonia.

El alcalde de Kiev decretó toque de queda desde este sábado a las 17:00 horas hasta el lunes a las 08:00 horas con efecto inmediato y declaró que todos lo que estén en la calle a esa hora serán considerados enemigos.  “Todos los civiles que estén en la calle durante el toque de queda serán considerados miembros de los grupos de reconocimiento y sabotaje del enemigo”, aseguró Klitschko.

​El conflicto ha llevado a cientos de miles de ucranianos a abandonar sus casas. Funcionarios de Naciones Unidas dijeron que más de 120 mil huyeron a Polonia, Moldavia y a otras naciones vecinas, y apuntan que la cifra podría llegar a los cuatro millones si la situación empeora.

Los enfrentamientos callejeros del sábado siguen a dos días de combates que causaron cientos de fallecidos y destrozaron puentes, escuelas y edificios residenciales.

Los funcionarios estadunidenses creen que el presidente ruso, Vladimir Putin, está decidido a derrocar al gobierno de Ucrania y a reemplazarlo con su propio régimen. En la confusión de la guerra no estaba claro qué partes del país están bajo control ucraniano y cuáles están en manos rusas.

Pero tanto las autoridades ucranianas como las occidentales han asegurado que el ejército ha logrado ralentizar el avance ruso.

El asalto representó el esfuerzo más audaz de Putin hasta la fecha para redibujar el mapa mundial y revivir la influencia de Moscú en la época de la Guerra Fría.

La ofensiva desencadenó una oleada de esfuerzos internacionales para poner fin a la invasión, incluyendo sanciones directas al líder ruso.