E Ministerio de Defensa, Igor Konashenkov, brindó una rueda de prensa este domingo en la que habló de estas bajas de soldados ruso pero no detalló en el número

El ejército ruso admitió por primera vez el domingo haber registrado pérdidas humanas durante su invasión de Ucrania, aunque sin precisar cifras.

“Lamentablemente hay muertos y heridos de nuestros compañeros” Pero nuestras pérdidas son muchas veces menores que las de los nacionalistas y el personal militar de las fuerzas armadas ucranianas”, declaró el portavoz del Ministerio de Defensa, Igor Konashenkov.

El personal militar ruso ha exhibido coraje y heroísmo en el curso de la realización de misiones de combate en la operación militar especial”, según el comunicado del Ministerio, en referencia a la invasión de Ucrania.

Desde el comienzo de la operación militar especial, las fuerzas armadas rusas atacaron 1.067 instalaciones de infraestructura militar en Ucrania, según las estimaciones de Konashenkov.

Un total de 27 puestos de mando y centros de comunicación de las fuerzas armadas de Ucrania, 38 sistemas de misiles antiaéreos de defensa aérea: S-300, Buk M-1 y Osa, así como 56 estaciones de radar fueron destruidos, según informa el ejército ruso.

“Solo hoy, siete sistemas de misiles antiaéreos han sido destruidos, incluido un S-300 cerca de la ciudad de Kramatorsk. Tres vehículos aéreos no tripulados de ataque Bayraktar TB-2 han sido derribados en los suburbios de Chernigov”, añadió el general.

Konashenkov también informó que las fuerzas de las autoproclamada república de Donetsk y Lugansk, en este de Ucrania, lograron avances de entre 4 y 6 kilómetros hacia el oeste del país con apoyo de las tropas rusas y que “los asentamientos de Nizhne, Granitnoye y Gnutovo” fueron liberados.

El ministro de Exteriores ucraniano, Dimitro Kuleba, declaró este domingo que unos 4.300 soldados rusos murieron o resultaron heridos hasta ahora en su invasión de Ucrania.

Asimismo, Kuleba informó de alrededor de 46 aviones de combate rusos derribados, 26 helicópteros, 146 tanques, 706 vehículos blindados, 49 cañones, un sistema de misiles BUK tierra-aire, 30 vehículos, dos drones y dos barcos, según informó en rueda de prensa este domingo.

La situación de conflicto hace prácticamente imposible verificar estas informaciones.

Por otra parte, Vladimir Putin ordenó que las fuerzas de disuasión nuclear rusas se pongan en alerta máxima el domingo.

Así, Putin ordenó que las armas nucleares de Rusia estén preparadas para su lanzamiento, lo que aumenta la amenaza de que el conflicto actual pueda convertirse en una guerra nuclear.

El paso alarmante se produjo cuando estallaron los combates callejeros en la segunda ciudad más grande de Ucrania, Kharkiv, y las tropas rusas ocuparon puertos estratégicos en el sur del país, avances que parecían marcar una nueva fase de la invasión de Rusia luego de una ola de ataques a aeródromos e instalaciones de combustible en otras partes del país.

La capital, Kiev, resiste después de que enormes explosiones iluminaran el cielo de la mañana y las autoridades informaran de detonaciones en uno de los aeropuertos.

“La noche pasada fue dura: más ataques, más bombardeos de áreas residenciales e infraestructura civil”, dijo el presidente ucraniano.