El Ejército mexicano nuevamente mostró su poder en Michoacán. El jueves, más de mil 072 efectivos de la Sedena ingresaron al rancho Los Naranjos de Chila y San José de Chila municipio de Tepalcatepec. Más de 150 soldados tomaron por asalto la ranchería que permaneció más de siete meses tomada por integrantes del crimen organizado.

Vehículos artillados y blindados conocidos como Sandcat se abrieron paso entre las calles polvosas del rancho, detrás llegaron más de 150 soldados armados con rifles calibre 50, ametralladoras y lanzagranadas.

Un militar narró que las pocas familias que aún viven ahí salieron de sus casas para seguir con la mirada el convoy. Las fuerzas del orden establecieron un puesto de control en la plaza principal.

De ser un pueblo fantasma porque la gente abandonó las calles por temor a los narcotraficantes, se convirtió en un pueblo con vida porque los niños salieron a jugar a las calles, dijo un militar. Tras peinar la zona, las autoridades encontraron una casa empleada por un grupo criminal como centro de operaciones.

En la vivienda abandonada, los militares localizaron un tambo de plástico color azul enterrado en el piso de lo que alguna vez fue el espacio para la sala, en cuyo interior había un arma larga; 5 kilos de mariguana; 3 mil 206 cartuchos útiles, 98 cargadores de diversos calibres; una trampa incendiaria; cuatro bipies; tres artefactos explosivos improvisados o artesanales; 19 cascos balísticos; 12 placas balísticas; ocho chalecos tácticos y una fornitura.

También se incautaron cuatro vehículos con reporte de robo, dos de ellos blindados. En esta ocasión no se reportaron personas detenidas. Lo asegurado quedó a disposición del agente del Ministerio Público federal, quien se encargará de integrar la carpeta de investigación por el hallazgo de las armas. De acuerdo con autoridades militares, el operativo se realizó sin ningún incidente y apegado a los derechos humanos de los ciudadanos y de los presuntos delincuentes, gracias al adiestramiento especializado que permitió controlar los riesgos para la población.

El pasado martes, el Ejército mexicano tomó el control de la seguridad de Aguililla y de varios poblados pertenecientes a dicho municipio que estaba bajo control de grupos criminales.

Desde enero, el Ejército retomó el control de 43 poblaciones de distintos municipios y liberó la carretera Tepalcatec-Coalcomán. Los Naranjos de Chila es un rancho ubicado a cinco kilómetros de El Aguaje, municipio de Aguililla.

La mayoría de sus habitantes huyeron por temor a la violencia de los grupos criminales que se apoderaron de la región. Quienes viven ahí trabajaban en la agricultura y la ganadería, son familias de escasos recursos. Las pocas personas que resistieron en sus casas los embates de los narcotraficantes ahora temen que cuando los militares se vayan los delincuentes regresen. Sin embargo, las fuerzas castrenses reiteran que el operativo será permanente hasta que la paz regrese a Tierra Caliente, Michoacán.