El canciller informó, por medio de su cuenta de Twitter, que la embajadora Olga García Guillén sigue trabajando para trasladar a los mexicanos que se encuentran en Ucrania hacia Rumania

La mañana de este sábado, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, dijo que Olga García Guillén, embajadora de México en Ucrania, sigue trabajando desde la residencia de México, y que desde ahí, escucha detonaciones de los ataques del ejército ruso.

También informó que no puede mover vehículos, pues hay toque de queda. Dijo, por medio de un mensaje posteado en su cuenta de Twitter, que están en comunicación con aproximadamente 90 personas para llevarlas a Rumania en cuanto sea posible.

Olga García Guillén me reporta que sigue trabajando desde la residencia de México. Escuchan detonaciones. Hay toque de queda por lo que no puede mover vehículos. Estamos en comunicación con 90 personas aprox para moverlas a Rumania en cuanto sea posible”, dijo en su mensaje el canciller.

Minutos antes, Ebrard había posteado otro mensaje en el que informaba que habían legado más mexicanos a Rumania desde Ucrania, asistidas por el protocolo que puso en marcha la cancillería para su traslado, y que un avión de la Fuerza Aérea los traería de regreso a México. “Llegaron a Rumania las primeras familias mexicanas asistidas por el protocolo de protección en marcha. Muy contentos, avión de la Fuerza Aérea los traerá a casa”.

El viernes por la tarde-noche, el titular de la SRE también había informado que habías llegado las primeras familias mexicanas de Ucrania hasta Rumania, recibidas por el embajador de México en ese país, Guillermo Ordorica. “Llegan las primeras familias desde Ucrania, aquí el Embajador Ordorica las recibe. Una cadena solidaria desde Kiev – con la Embajadora Olga García Guillén que opera desde el sótano de la Residencia de México- hasta Rumania a cargo de Guillermo. Gracias compañer@s!!” (sic), posteó el diplomático.

Acompañado del mensaje, Ebrard posteó un video grabado desde la frontera entre Ucrania y Rumania, en donde el embajador Ordorica se reunió con el grupo conformado por tres personas. “Nos encontramos aquí en Siret, Rumania, en la frontera con Ucrania con el primer grupo de personas mexicanas que atravesaron y están ya con nosotros. Bienvenidas a Rumania. Estamos en espera a que arriben las demás personas integrantes del contingente y, como siempre, con mucho gusto atendiéndolas como se merecen”, pronunció el embajador Ordorica Robles mientras sostenía un letrero con el nombre de México.

De acuerdo con las estimaciones realizadas por las autoridades, un primer grupo compuesto por 22 personas arribará a la ciudad de Siret, donde recibirán asistencia y podrán permanecer durante los próximos días. Por medio de la misma red social, horas antes de la llegada del contingente, notificó la salida de un autobús desde la ciudad de Ivano-Frankvisk con destino a Rumania como parte del protocolo de evacuación.

Por otro lado, Ebrard Casaubón notificó que el presidente Andrés Manuel López Obrador dispuso la realización de un vuelo especial operado por la Fuerza Aérea Mexicana. La aeronave arribaría al país de Rumania con la finalidad de repatriar a las personas que deseen abandonar el territorio europeo.

La llegada del primer grupo es el resultado de un proceso que comenzó en la semana previa al inicio de los ataques del ejército ruso en contra de su país vecino. Y es que el 16 de febrero, en medio de la tensión que generó la amenaza del gobierno encabezado por Vladimir Putin sobre una posible invasión, 32 familias decidieron movilizarse de forma voluntaria hacia el suroeste de Ucrania, según informó Olga García Guillén, embajadora mexicana en el país.

El plan original contempló la estancia de los mexicanos que arribaron a la ciudad de Ivano-Frankvisk durante un plazo de 7 días. Sin embargo, no se descartó el abandono del territorio hacia países fronterizos como Rumania, Moldovia, Bielorrusia y Eslovaquia en caso de que la magnitud de las agresiones escalara.

El proceso de evacuación continuó con el paso de los días. Sin embargo, la movilización se intensificó a lo largo del 23 de febrero, cuando el ejército ruso envió los primeros misiles a Kiev, así como otros puntos de la región. Incluso, la embajadora confirmó que el día 24 alrededor de 50 personas solicitaron ser evacuadas de la capital y otras ciudades como Odesa.