Entre las anomalías destaca la no declaración de cantidades adicionales de la vacuna AstraZeneca, así como falta de información en la entrada y salida de almacenes de Pfizer.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) auditó 2 mil 627 millones 613.8 pesos de la adquisición de vacunas contra el covid-19 con cargo a la partida presupuestal “Medicinas y productos farmacéuticos”; sin embargo, no se contó con la información completa del total de vacunas recibidas y distribuidas, tampoco se justificó por qué no coinciden las entradas y salidas del número de dosis de los biológicos de Pfizer y AstraZeneca.

Si bien el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia) cumplió con las disposiciones legales y normativas, hubo “deficiencias en el control y supervisión de la aplicación de los recursos ejercidos en el ejercicio 2020” para la adquisición, recepción, almacenamiento y distribución de vacunas contra el covid-19; no se contó con la totalidad de la información de la recepción en territorio nacional.

No obstante que de conformidad con la información proporcionada por el Servicio de Administración Tributaria y la Comisión Federal de Riesgos Sanitarios (Cofepris), el Censia participó en dichas actividades.

Sobre el almacenamiento de vacunas de la marca Pfizer se observaron diferencias en el registro del número de dosis entrantes y salientes del almacén del Instituto Nacional de Cardiología, encargado de resguardar las dosis, por otro lado; sobre las dosis de la vacuna de AstraZeneca existe diferencia en el número de dosis y de lote. Lo anterior tras comparar la información proporcionada por el Censia, por Cofepris y del número de lote contra la de los Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (BIRMEX).

Con respecto de la distribución de las dosis de vacuna a las entidades federativas, la ASF comenta que existen incongruencias entre la información proporcionada por 10 Coordinadores de la Brigada Especial Estatal (Aguascalientes, Baja California Sur, Ciudad de México, Coahuila, Chiapas, Guerrero, Jalisco, Oaxaca, Puebla y Sonora) y el registro del ingreso de lotes de dosis de la vacuna, ya que se reportan cantidades distintas conforme a lo distribuido por BIRMEX.

ASF asegura que La Secretaría de Salud y el Censia no contaron con información completa, actualizada y confiable sobre las dosis de vacunas que se cubrieron con recursos del ejercicio fiscal 2020.

Irregularidades en la recepción de vacunas a través del mecanismo ‘COVAX’

La Secretaría de Salud no proporcionó información y documentación completa, actualizada y confiable sobre el total de las dosis de la vacuna contra covid-19 recibidas y distribuidas hasta 2020 tanto de Pfizer como las adquiridas a través del mecanismo COVAX de la Organización Panamericana de la Salud, asimismo, no aclaró los motivos de dar dosis extras a seis entidades.

“No es posible asegurar la integridad y disponibilidad de la información de las personas vacunables y vacunadas”, de acuerdo con el dictamen del órgano fiscalizador.

Luego de destinar 3 mil 466 millones 131.6 pesos como anticipo al organismo ‘Gavi Alliance’ a través del mecanismo COVAX de la Organización Panamericana de la Salud, la Secretaría de Salud en este caso como en otros acuerdos no otorgó información completa del total de las dosis de la vacuna recibidas y distribuidas; adicionalmente, se determinaron deficiencias en la implementación de controles y mecanismos de seguridad de la información en dichos sistemas.

Pfizer: Inconsistencias en el número reportado de entregas de dosis

En relación de la recepción de la vacuna Pfizer se observó que al 31 de julio de 2021, (corte de información de la auditoría), no se proporcionó la totalidad de la información de salidas:

“19 coordinadores de las brigadas especiales estatales recibieron dosis de vacuna de más, de conformidad con lo reportado por el Censia, de lo que no se proporcionó la evidencia documental de la distribución”.

El costo sigue sin transparentarse a pesar de ser recursos del ejercicio 2020, la Secretaría de Bienestar no proporcionó información y documentación del sistema de información, gestión y resguardo de censos de la población general, de la que es responsable según lo señalado en la Estrategia Operativa citada; asimismo, la Secretaría de Salud no contó con información completa, actualizada y confiable en sus sistemas, tampoco contó con información completa del total de vacunas recibidas y distribuidas.

Recursos sin justificar de Cenaprece

Las auditorías no están orientadas a la fiscalización de una política pública convencional, sino en función de las atribuciones y acciones realizadas por el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece) con un propósito constructivo.

En el dictamen de evaluación: “Se identificaron debilidades en la normativa emitida para regular las operaciones relacionadas con la adquisición, recepción, almacenaje, traslado y distribución de las vacunas contra el virus SARS-COV2 (covid-19), toda vez que en la Estrategia Operativa de la Política Nacional de Vacunación contra el virus SARS-CoV-2 para la prevención de covid-19 en México no está considerada la participación de los Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México; del Instituto Nacional de Cancerología, y del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, los cuales, en el ámbito de sus atribuciones, participan de forma activa en el almacenamiento, transporte y distribución de vacunas a las entidades federativas para su aplicación”.

“Se identificó que el Instituto de Salud para el Bienestar no participó en la logística para el transporte y resguardo de vacunas según se estableció en dicha estrategia, además, el Convenio General de Colaboración formalizado entre 7 entidades y dependencias de la Administración Pública Federal dejaron en calidad de opcional los intercambio de información, actividades por realizar, calendarios de trabajo, alcances, compromisos, responsabilidades y entregables a que se compromete cada una de las partes; no fue realizado por ninguna de los participantes”.

El Censia no contó con un convenio de colaboración formalizado con el Instituto Nacional de Cancerología en el cual se precisen y regulen los mecanismos, compromisos y obligaciones de cada una de las partes que deben seguir para el control del almacenaje de las vacunas contra el covid-19.

En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020 se identificó que al Programa presupuestario “Prevención y Control de Enfermedades” se le asignó un presupuesto de 533 millones 978 mil pesos para actividades relacionadas con la promoción de la salud y prevención y control de enfermedades, así como para la organización e integración del Sistema Nacional de Salud.

De la cantidad total el 24.4 por ciento (130 millones 183) correspondió al Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece), sin que pudiera identificarse el recurso que se destinó a través de este programa para la atención de la pandemia, al tratarse de un asunto de emergencia.