Pese a que el entrenador brasileño no fue futbolista profesional, se ha hecho de un nombre a partir de su trabajo en canteras y el oro en Tokio 2020 con la Sub 23 de su país.

El nuevo entrenador del Atlético de San Luis, André Jardine, no solo puede presumir haber ganado la medalla de oro en Tokio 2020 al dirigir a la Selección brasileña, sino también que fue compañero de Ronaldinho en las Fuerzas Básicas del Gremio de Porto Alegre durante la infancia de ambos.

Sin embargo, mientras Dinho se convirtió en figura mundial, Jardine dejó el futbol porque se dio cuenta que la intensidad de los entrenamientos no eran lo suyo. Aun así, comenzó su carrera como entrenador desde los 22 años de edad y es esa tenacidad la que hoy, con 42 años, lo tiene como estratega en la Liga MX. “Jugué hasta los 15 años, de los 10 a los 15 años en Gremio. Tuve un colega de equipo muy importante, que fue Ronaldinho Gaucho, después jugué un poco de futsal, pero tampoco profesionalmente”, relató en entrevista con Mediotiempo.

Con 20 años ya tenía muy claro que quería ser entrenador, haciendo los cursos, trabajando en equipos de futsal. A los 22 años el Inter me invita para ingresar en las categorías inferiores y fue cuando pasé a entrenar en campo”.

A ello le siguió un año y medio en Gremio, cuatro en la cantera del Sao Paulo, para luego ya dirigir a las selecciones Sub 20 y Sub 23 de Brasil, para ahora tener un contrato por dos años con el San Luis. PREFIRIÓ DISFRUTAR SU JUVENTUD A SER FUTBOLISTA Su etapa en juveniles del tricolor gaucho terminó cuando era adolescente, para disfrutar su juventud, sin saber que volvería a los campos, pero como director técnico.

“Yo no era un chico que corría fácilmente, era muy rápido, pero me cansaba mucho, los entrenamientos eran muy pesados para mí, hasta que a los 15 años le dije a mi papá que no iba más porque estaba muy cansado, siempre sufriendo en los entrenamientos”, relató.

“Tomé una decisión que para mí era muy correcta, que era parar de jugar para aprovechar más el tiempo, mi juventud, jugar cuando quería y no me arrepiento porque fue una experiencia muy rica.

La manera que transcurrió mi vida fue importante para que a los 20, 22 años ya tuviera la certeza de ser entrenador”. Aunque sabe que él no recibe los mismos reflectores porque no fue jugador, considera que es ejemplo de que hay oportunidades para todos.

“Soy una prueba en vida”, asegura. ‘SI ESTOY AQUÍ ES PORQUE TENGO CONDICIONES’ Jardine llegó a San Luis en sustitución de Marcelo Méndez, con la obligación de levantar el barco, pues el cuadro potosino es penúltimo de la Tabla.

“Ahora estoy en una Liga importante, que es la Liga mexicana y siempre que siento la presión de los resultados, de los aficionados, siento que si estoy aquí es porque tengo condiciones, porque tengo un trayecto largo”, añadió.

Uno de esos contratiempos fue su salida del Sao Paulo en 2019, cuando fue eliminado de la PreLibertadores contra Talleres de Córdoba.

” “Los hinchas nos mataron y los entendí, porque era un club gigantesco, con mucha presión y fue una situación difícil para la directiva y me colocaron en otra área, pero de inmediato llegó la Selección para continuar mi carrera”, mencionó.

Aunque su debut fue el fin de semana pasado con una derrota de 1-0 en Toluca, Jardine espera obtener su primer triunfo el próximo sábado, aunque la aduana es por demás complicada, pues visitarán a Tigres en el Volcán.

“Ya vencí muchas cosas y me siento extremadamente preparado para los desafíos que vienen. Por cierto, el idioma, que es una dificultad más, en breve me podré expresar de la misma manera que hablo portugués”, aclaró.